Tipos de mampostería

La mampostería se conoce como un procedimiento de construcción que se basa en levantar un muro y paramento para ciertos objetivos y con distintos materiales como piedras con argamasa, ladrillos y bloques de cemento prefabricados, talladas en formas regulares o no. La estabilidad de esta estructura es muy difícil de lograr y por eso la gente admira aquellas que aún se mantienen desde hace varios siglos atrás como la Alpujarra granadina, en la región de Andalucía.

A lo largo de la historia se han usado mucho en el área de la construcción al ser una solución tradicional y eficaz a la vez, ya que brinda la oportunidad de reducir los desperdicios de ciertos materiales usados para fabricar fachadas, por ejemplo.

A continuación te mostramos los distintos tipos de mampostería.

La mampostería es un sistema de construcción basado en la disposición manual de mampuestos

Mampostería ordinaria

La mampostería ordinaria es un sistema que se basa en el uso de mortero de yeso, cemento o cal para fijar otros elementos esenciales como la piedra o el ladrillo. Deben estar lo más cerca unas de otras para dejar el menor espacio posible y rellenarlo con cal, cemento o yeso.

Mampostería en seco

La mampostería en seco no necesita el uso de mortero, ya que los materiales a utilizar (ladrillo, roca) tienen un tamaño más pequeño. Se colocan con mucho cuidado y garantizan una gran estabilidad, por eso aún se puede encontrar en zonas rurales de algunos países, sobre todo en sitios inclinados. Los espacios vacíos entre unos ladrillos y otros se rellenan con ripios, es decir, unos trozos de ladrillo, piedras y demás materiales de desecho.

Mampostería confinada

La mampostería confinada se basa en la construcción de ladrillos que se fijan con el mortero en forma de pilar y se fortalece desde la superficie con travesaños. Es capaz de aguantar el peso que proporciona una pared y un techo, e incluso, otra construcción hecha arriba.

Mampostería concertada

La mampostería concertada se conoce por tener sus caras talladas de manera poligonal, más o menos regular, para que las caras estén una en la otra y juntas. Gracias a este tipo de mampostería se consigue que la parte superior de la construcción tenga una forma plana y regular, sin que se caracterice por tener un exceso de relieve.

Mampostería estructural

La mampostería estructural es un sistema compuesto de bloques verticales que se logra gracias al mortero de cemento y al refuerzo que hay en su interior con las barras de metal.

La mampostería estructural se caracteriza por tener una gran resistencia al soportar cargas de gravedad, sismo y viento, idónea para cualquier desastre natural.

Mampostería de decoración

Por último, tenemos la mampostería de decoración que se usa, como su propio nombre indica, para la decoración. Normalmente, la gente se encuentra esta estructura como muro de embellecimiento o pared decorativa en algún parque o avenida. Lo mejor para conseguir esa belleza que la caracteriza es usar piedra regular pulida con un toque de barniz, este último para conseguir el brillo que se desea.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *